“Me voy de la empresa en cuanto pueda” Programas de salud mental para retener a millennials y Z en tu empresa

En los procesos de coaching que llevo a cabo con jóvenes que pertenecen a la generación millennial y Z, me doy cuenta de la creciente necesidad que tienen mis clientes de contar con un espacio de empatía para expresar sus inquietudes y miedos en relación  a su vida laboral. Además, cada vez son más los que acuden a terapia sin caer en los prejuicios de otras generaciones hacia este tipo de procesos.
Para esta generación no ha sido fácil el aterrizaje en las compañías y se han encontrado, ya no solo con la precariedad económica y la inestabilidad de sus contratos, sino con un choque cultural muy abrumador de manera distinta al que tuvo la generación X (siendo éstos más flexibles e individualistas). Las dudas más repetidas suelen ser: ¿por qué mi empresa no se preocupa por las personas? ¿por qué soy sólo un número? ¿por qué es tan complicado expresar emociones? O el temido: “No me siento a gusto y me iré en cuanto pueda”.
Existe una preocupación creciente que se está convirtiendo tendencia clara: la importancia de su satisfacción personal y salud mental.
Cuando comparto estos hallazgos con los directivos de las empresas, la mayoría muestran una gran actitud de colaboración y quieren dedicar recursos y tiempo para lograr encontrar soluciones. Sin embargo, en varios casos, he podido observar cierto escepticismo a la hora de confiar en cursos o programas de soft skills enfocadas al coaching o terapias breves que beneficien a ambas partes.
Para motivar a sus equipos, las empresas se centran en eventos de ocio, planes de networking, descuentos en gimnasios, cheques guardería, bonos restaurante, etc. Pero, ¿por qué es menos común la inversión en una oferta de procesos de coaching o cursos dedicados a incrementar la satisfacción personal y el bienestar mental? Mi conclusión es que existe una gran complejidad a la hora de entender el beneficio que éstas aportarían a la productividad y al aumento de resultados en el día a día.
Esto ya no es cierto. Existen ciertos programas que han logrado aumentar la satisfacción del empleado y, a su vez, potenciar el compromiso y fidelidad de los jóvenes con su compañía. Uno de ellos es el curso y también software, DISC Profile.
Esta herramienta, que aporta información de rasgos psicológicos y toma de decisiones gracias a un cuestionario anónimo, se nutre de las teorías de William Marston basadas en la conducta del ser humano. Gracias a estos resultados, los empleados pueden entender, mediante una explicación amena, por qué trabajan mejor con ciertas personas de la oficina y por qué les es más complicado desempeñar ciertas tareas con otros.
Descubrir por qué actuamos de una manera u otra y cómo llegar a acuerdos con personas diferentes a nosotros crea un mejor ambiente laboral, un incremento de la productividad y un impulso de las ventas y la estrategia comercial. Estos hallazgos se pueden trasladar también a su vida personal y ayudarles a mejorar, por ejemplo, sus habilidades de comunicación oral.
Como experta en la generación millennial, estoy convencida de que estas inversiones son imprescindibles para retener y aumentar el compromiso y la fidelidad de esta generación, tan preocupada por su salud y su bienestar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *