Nunca antes en la historia ha habido tantas preguntas, ¡y tantas respuestas en forma de intoxicación de información! La ansiedad no es más que el miedo a lo que puede suceder; miedo a la incertidumbre que sentimos tras la desaparición de las familias fuertes que nos sostenían o las comunidades seguras en las que vivíamos. Estamos abocados a vivir en un estado de alerta permanente dentro del cual el individuo se siente solo y tiene miedo a ser atacado, a padecer carencias o quedarse aislado.
Aquí aparecen esas sensaciones de angustia que, en ocasiones, llamamos ansiedad.
La ansiedad no es más que el miedo a lo que podría suceder que vive en nuestro interior.
Hasta aquí no habría problema. ¿Qué pasa si tenemos miedo? Es algo natural.
Sí, pero es que hemos sido educados en otra época, en la filosofía de que hay que tragarse lo que sientes y, sobre todo, hay que suprimir la exteriorización de lo que sentimos. Prácticamente todas las personas que vienen a mi consulta tienen problemas con la expresión de las emociones y ni siquiera están capacitadas para distinguir unas de otras. También tienden a juzgarse a sí mismas cuando sienten algunas de las emociones que consideramos negativas, como tristeza, ansiedad, enfado o miedo.
Seguro que has sentido alguna vez ansiedad a la hora de ir a una entrevista de trabajo, de afrontar una reunión con tu jefe o de tener que abordar una conversación incómoda con tu familia, tu pareja o tus hijos. Se trata de miedo a lo que pueda suceder, al aislamiento, a quedarte sola.

Por eso, hoy quiero darte cinco tips que te pueden resultar muy útiles a la hora de resolver o afrontar situaciones que te puedan generar ansiedad.
- Familiarízate con la expresión de tus emociones: ¿Cómo soy cuando siento rabia? ¿Y cuando estoy triste? Aprende a saber distinguir entre una emoción y otra y a familiarizarte con cómo expresas tú cada una de ellas. Seguramente tu forma de exteriorizarlas será distinta a la de las personas que viven a tu alrededor y precisamente por eso aprender a reconocerlas te va a resultar muy útil.
- Rodéate de personas que sepan escucharte. Esto te ayudará a la hora de poder expresar mejor tus emociones y gestionar el miedo a la expectativa y a la incertidumbre. Alguien que escucha es alguien que ayuda, aunque no haga nada.
- No juzgues tus emociones. Si sientes miedo, tristeza o rabia no trates de analizarlo con antelación; simplemente, siéntelo. Más adelante puedes intelectualizar lo que ha ocurrido pero nunca antes. Primero y antes de nada es sentir la emoción y dejar que fluya. Sólo después es cuando trataremos de entenderla.
- Dedica tiempo a no hacer nada. Aunque parezca algo simple, este tip es fundamental para afrontar el tiempo en que vivimos actualmente. Nos han acostumbrado al multitasking continuo, a tener que hacer muchas cosas todo el tiempo. Algo que se traduce hasta en los ratos de ocio digital en los que quedamos atrapados por el scroll infinito de las pantallas que es constante y nos impide tener la mente clara y descansada.Por eso, dedicar un tiempo al arte del “no hacer” es hoy en día tan difícil como importante.
- Acude a ayuda profesional si lo necesitas. Hay muchos especialistas en temas de ansiedad que pueden ayudarte a tener una vida mucho más tranquila y feliz. Infórmate y decide qué metodología es la que crees que puede ayudarte mejor. En mi caso, lo que hago en mi consulta es principalmente ayudarte a comprender la historia de tu vida, qué es lo que te ha llevado a ser como eres y sentirte como te sientes. Si quieres conocerte mejor a ti misma, puedes reservar aquí tu primera cita. Estaré encantada de ayudarte.





